Eliana Bórmida, la arquitecta que construye los deslumbrantes caminos del vino

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Llegar a Mendoza y recorrer sus viñedos es maravilloso, sobre todo por la arquitectura y el diseño que se observa al pasar por la fachada de las diferentes bodegas que existen en la provincia. Los paisajes vitivinícolas que pueden apreciarse al transitar las principales zonas del vino, constituyen uno de los atractivos turísticos más importantes y fundamentales para el desarrollo del enoturismo.

Es por esto, que la Ciudad de Mendoza, Capital Internacional del Vino, tiene el honor de presentar a una mujer que, sin duda, ha marcado un antes y un después en la arquitectura especializada en bodegas vitivinícolas. Ella es Eliana Bórmida, co-titular de Bórmida & Yanzón-, el estudio de arquitectura encargado de darle vida a más de treinta bodegas. Entre las más conocidas y visitadas podemos nombrar: Salentein, Séptima, DiamAndes, Vistalba,  Atamisque, Pulenta Estate, Dante Robino, La Rural y O. Fournier, esta última declarada por el portal Desing Crave como una de las diez maravillas del mundo del vino, en cuanto a su diseño.

Eliana tiene más de cuatro décadas de trayectoria y su experiencia viene de la práctica profesional, de la docencia y de la investigación universitaria. Además ha desarrollado temas de patrimonio cultural e identidad regional andinos, e iniciado una línea de investigación sobre patrimonio cultural del vino en Mendoza. De chica, sus intereses se inclinaban hacia la cultura, el arte, la historia y los viajes por el mundo, lo que significó la puerta de entrada a su profesión. “La decisión final llegó cuando tenía diecisiete años durante una beca en Estados Unidos. Allí viví cerca de Chicago, donde conocí muchos lugares y obras que me deslumbraron”, contó la arquitecta.

La experta comentó que no le interesa trabajar dentro de un estilo particular porque “eso implica ajustarse a un conjunto de elementos y rasgos predeterminados”. Manifestó: “Prefiero tener flexibilidad y libertad para adaptarme a diferentes situaciones. Me parece mejor hablar del carácter del edificio que es lo que se percibe integralmente de una obra, y que se consigue con el manejo de la escala, la composición volumétrica y espacial, la materialidad, la tecnología, la iluminación”. Y agrega: “Me interesa cómo se relaciona la obra con el entorno y la secuencia de percepciones que se logra despertar en quien la recorre. Los detalles y terminaciones son muy importantes para caracterizar una obra. Busco integrar todo eso en proyectos únicos que expresen nuestro lugar y nuestro tiempo”.

Cada una de las respuestas que Eliana Bórmida da a nuestra extensa entrevista, deja una enseñanza diferente, pero también deja claro que estamos frente a una mujer con personalidad, inteligencia y claridad, y que sabe perfectamente lo que quiere y a dónde se dirige. El reflejo de esto puede verse en la belleza de cada una de sus obras, las cuales mostraremos en una galería de fotos al final de esta nota.

La profesional da cátedra en cada oración. Y es por la riqueza de sus palabras, que a continuación transcribimos textualmente la entrevista a esta mujer tan importante en la arquitectura vitivinícola.

Ciudad de Mendoza: ¿Cuántas bodegas ha realizado el estudio Bórmida & Yanzón? Y a su cargo, ¿cuántos proyectos ha tenido?

Eliana: Hemos  intervenido en más de treinta bodegas de distinto tipo y envergadura. Algunas han sido grandes ampliaciones y reformas de bodegas existentes, y otras, proyectos totalmente nuevos. Personalmente me  he involucrado en todos los proyectos del estudio. En el último año estamos separando la realización de algunos trabajos  entre mi socio, Mario Yanzón, y yo.

Ciudad de Mendoza: ¿Cuál es la filosofía y la visión del estudio?

Eliana: Comprender lo mejor posible el medio en que actuamos y desarrollar trabajos creativos con sólidos fundamentos; ser buenos puentes entre la tradición y la innovación; tener sentido crítico e involucrarnos activamente en lo que creemos válido. Por último, estudiar y actualizarnos permanentemente, y buscar excelencia mediante el trabajo en equipo.

Ciudad de Mendoza: ¿Cuál es la característica distintiva de Bórmida & Yanzón respecto al resto de los estudios especializados en bodegas vitivinícolas?

Eliana: Estamos trabajando en este tema desde mediados de los ochenta, cuando comenzó el resurgimiento vitivinícola en nuestro medio, con la inserción de Mendoza en los mercados globalizados. Hemos desarrollado todo tipo de proyectos vitivinícolas, grandes y pequeños. Desde el principio hemos sido protagonistas de muchos de los cambios ocurridos en la arquitectura y los paisajes del vino. Eso nos ha dado una visión y una experiencia muy grandes, referidas a aspectos conceptuales, técnicos, funcionales y de creatividad.

Valoramos mucho la creatividad, siempre dentro de lo razonable y bien fundamentado. No nos interesa la innovación arbitraria y despilfarradora. Somos austeros, pero contundentes en la expresión. Quizás uno de nuestros rasgos más reconocidos nacional e internacionalmente sea el buscar la expresión de una identidad regional contemporánea, que alcanzamos indagando en nuestra cultura y en nuestra naturaleza, en el marco de los intereses globales que compartimos con el mundo.

Ciudad de Mendoza: ¿Cómo se logra un buen equilibrio entre diseño y funcionalidad de una bodega?

Eliana: ¡Se logra con  conocimientos, sensibilidad  y sentido común!

Ciudad de Mendoza: En cuanto a la arquitectura y al enoturismo, ¿qué factores son indispensables para lograr una buena combinación?

Eliana: Los espacios del vino deben ser funcionales para recibir visitantes, de acuerdo con los programas que contempla realizar la empresa, y brindar flexibilidad para estimular la realización de nuevas experiencias. No debe olvidarse jamás que una de las mayores experiencias del enoturismo es el disfrute de la naturaleza, de las viñas. Por eso las consideraciones paisajísticas en los proyectos son fundamentales.

Ciudad de Mendoza: ¿Qué es lo que busca el turista cuando visita una bodega? ¿Cómo logran potenciar el enoturismo?

Eliana: El visitante busca experiencias para disfrutar y aprender acerca del mundo del vino en todas sus facetas. Como el enoturismo tiene un fuerte componente de sociabilidad, los programas complementarios que incorporan gastronomía, artes plásticas, música, teatro, deportes, vida al aire libre, ecoturismo y otros, están cada vez más presente.

Ciudad de Mendoza: La bodega O. Fournier ha recibido grandes premios por su arquitectura. ¿Podría contarme cuáles?

Eliana: Su arquitectura se destaca por su vanguardismo, ya que en ella se buscó expresar  los vinos del Nuevo Mundo y del siglo XXI. También se proyectó un recorrido espectacular y a la vez didáctico por sus espacios interiores. Ha recibido premios importantes, como el de la Red Edificar y el de La Red Global de las Capitales del Vino. Sigue teniendo varias distinciones internacionales. Su diseño fue destacado como una de las diez maravillas del mundo del vino, por el portal de diseño DesingCrave.

Ciudad de Mendoza: ¿Cuál es el estilo arquitectónico predominante de este siglo?

Eliana: Nuestra época es totalmente ecléctica. Es evidente que conviven diversas tendencias: hay buenos proyectos tradicionales y buenos proyectos innovadores que tienen aceptación cultural. Hay vanguardias extremas también, aunque no en nuestro medio con propuestas de altísima tecnología y formas no convencionales, inspiradas por ejemplo en el mundo subacuático o microscópico. También hay trabajos muy importantes en la revaloración de arquitecturas y tecnologías vernáculas, que son depositarias de sabiduría ancestral.

El racionalismo elemental, por su parte, hoy goza de muy buena salud  con su propuesta  canónica de cajas, que son la versión actual de otros tipos universales ya desaparecidos, como fue el templo clásico. Este modo de proyectar es el que más se difunde desde las escuelas de arquitectura.

Ciudad de Mendoza: En cuanto al arte y al diseño de bodegas, ¿cómo han avanzado esos conceptos a lo largo de los años? A diferencia de siglos anteriores, actualmente ¿qué se tiene en cuenta?

Eliana: Las bodegas son ante todo edificios utilitarios, espacios donde se hace vino. Su tradición es más que milenaria. Están compuestas esencialmente por dos ámbitos que albergan tres procesos: el lagar, donde se extrae el jugo, y la bodega propiamente dicha, donde se fermenta el mosto y se guarda el vino hasta alcanzar su maduración.

En sus orígenes los lagares estaban fuera de la bodega, al aire libre, y en algunos casos hasta eran transportables y se utilizaban durante la cosecha en el mismo viñedo. Los recintos de elaboración siempre fueron espacios protegidos, frescos y oscuros, para favorecer los procesos físico-químicos que allí ocurren.

En la órbita de la  vendimia y la elaboración del vino siempre han girado muchas otras actividades y significados: el comercio en sus distintas formas, la sociabilidad y la representación simbólica han estado presentes en las bodegas desde el  principio en todas las regiones del mundo.

A partir de estos componentes básicos ha transcurrido una larga historia. Conocerla es interesantísimo, pero excede los alcances de esta nota. Podemos resumirla afirmando que el vino  y las bodegas son la expresión de coordenadas de tiempos y lugares precisos.

El enoturismo, hoy, se mueve alrededor del vino, que desplaza nativos y extranjeros en largos contingentes a recorrer fincas y bodegas, para degustar y hacer sociabilidad. Allí se los espera con un marketing experiencial más amplio, que abarca circuitos paisajísticos,  arte, deportes, celebraciones y fiestas. La inclusión del enoturismo en gran escala ha alterado totalmente la concepción contemporánea de las bodegas. Tanto como lo han hecho los nuevos requisitos enológicos de los vinos de alta gama.

Ciudad de Mendoza: Cuénteme sobre la difusión de sus trabajos en medios nacionales e internacionales y sobre los premios que ha recibido por su desempeño laboral.

Eliana: La proyección internacional de nuestras obras ha sido lenta, considerando sus aportes a esta rama de la arquitectura, pero rápida teniendo en cuenta que vivimos en “el margen inferior izquierdo del mapa”, es decir, lejos de los principales centros de difusión.

Los suplementos de arquitectura de Clarín y revista Summa han sido muy considerados con nuestras obras, difundiéndolas ampliamente. Algunas prestigiosas instituciones nos han incluido en sus publicaciones, como  la editorial Taschen, con su Atlas de Arquitectura del siglo XXI.

Hemos recibido premios y distinciones importantes, locales, nacionales e internacionales. Los premios de la Red Edificar, local, han sido un estímulo constante para nosotros. El Konex del 2012 fue uno de los más significativos por su escala nacional; también los de La Red Global de las Capitales del Vino, que nos ayudaron a alcanzar más visibilidad internacional. Hace poco hemos tenido menciones destacadas en el Financial Times, donde se nos incluye en el pequeño grupo de los más destacados arquitectos del vino en el mundo.

Ciudad de Mendoza: Por último, ¿cuáles son las cinco bodegas que un turista no debe dejar de visitar y por qué?

Eliana: Esta es una pregunta complicada, porque depende de qué es lo que se quiere poner en valor. No quiero dar nombres, pero genéricamente recomendaría un conjunto así:

  • Una bodega boutique familiar, o de autor, que exprese una visión personal de su producto y el enoturismo.
  • Una bodega con grandes valores arquitectónicos y paisajísticos, que exprese la identidad del lugar y que emocione.
  • Una bodega con gran racionalidad y claridad en el layout enológico.
  • Una bodega patrimonial, de esas que fueron el orgullo de Mendoza a principios del siglo XX.
  • Una bodega modesta y bien cuidada, que forme parte del paisaje cultural de una localidad tradicional, con alto reconocimiento enológico.

Presentamos a continuación, las fascinantes obras a cargo de Bórmida & Yanzón

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